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LA ESPADA DE CONAN Y LA CONCIENCIA PERSONAL

Hay muchos caminos que conducen a la redención, pero pocos que pasen por evitar la venganza, la violencia, el odio, o cualquier tipo de daño hacia el prójimo. Quizás la espiritualidad, la paciencia y la templanza sean la solución, pero no es fácil recurrir a ellos en momentos de absoluta crisis personal. Un tipo llamado ROBERT HOWARD a principios del siglo pasado creo a dos personajes, que basan su vida en buscar la redención, la paz, y que se ven obligados a usar la venganza y la lucha como ingrediente básico para conseguirla.

 Había mucha fantasía en él, un hombre musculoso con una fuerza sobrehumana dotado con una espada que manejaba como si fuera un cocinero, y que luchaba contra aquellos que asolaron su pueblo usando hechizos, brujería y criaturas demoniacas, eso en el caso de CONAN y en el de SOLOMON KANE , luchaba para evitar la condena de ir al infierno. Salvando muchos las distancias y quitando kilos de músculo de encima, muchas veces, últimamente me he sentido así. Con ganas de coger una espada y buscar mi paz interior logrando la venganza contra aquellos que me hicieron mal y que sistemáticamente hacen daño a los demás. En ambos cosas logran su cometido, estos forzudos consiguen su objetivo, pero usando una brutalidad parecida a la que emiten sus enemigos. Y no hay que olvidar que son personajes de un escritor especializado en novela fantástica y que se suicidó en los años 30 cuando supo que su madre iba a morir de cáncer.

Soy de los que piensa todavía, que los que actúan con maldad y emplean malas artes para conseguir las cosas, acaban perdiendo, pagando por ello. No es necesario blandir una espada, ni liarse a puñetazos con ellos, ni tampoco usar las mismas malas artes, es peor. La sensacion de haber hecho algo malo, aunque sea a las personas que lo merecen, te perseguirá y no te dejara vivir normal, creo que a eso se le llama CONCIENCIA.





Aunque haya personas que demuestran no tenerla, la tenemos TODOS. Y se encarga de atormentarte si haces algo malo, estoy seguro de que lo hace también con las malas personas. No serán felices por culpa de la conciencia. Es enemiga de la venganza, de la necesidad de devolver la jugada que te hicieron. Cuando te han humillado, traicionado o te han hecho sentir mal, parece que tu conciencia desaparece y crece tu odio, tu rabia, tu ira....pero debes controlarlo. La justa venganza, la auténtica paz es la que tienes cuando ves derrotados a aquellos que te fastidiaron, y lo están por méritos ajenos a cualquier uso de violencia.


Hablando de algo mas alegre y para terminar diré que también hay personas buenas,excelentes que siempre están ahí, pero surgen cuando esos malos te hunden, que con sus actos, sus palabras y su afecto mas sincero te demuestran que la conciencia personal es superior a la venganza, que la mejor manera de derrotar a alguien es demostrándole que no acabó contigo.



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