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NUBES, BARANDILLAS Y MARIPOSAS

Esta vez sí, creo que lo estoy sintiendo. Que nadie me malinterprete. He sido muy enamoradizo, he estado enamorado muchas veces, y este sentimiento ha estado ahí. Es verdad lo que se dice, una vez más la cultura popular y sus frases aciertan de pleno, se sienten mariposas, te vuelves tonto, no piensas en otra cosa... Pero no quiero hablar otra vez más de amor, me refiero a la sensación parecida al amor, pero que se da cuando estas contento, cuando te va bien la vida. Seguro que os habréis dado cuenta pero muchos de esos sentimientos y de esas sensaciones se parecen.


Pero cuidado que te puedes caer y la caída es muy muy dura. Vivir en una nube es lo que tiene, te da el aire fresco y puro, estas por encima de todo y además es un lugar blandito y cómodo. Como todos conoceréis, SONGOKU en sus múltiples episodios surcaba el mundo en una nube amarilla, pero lo hacía porque solo un alma pura como él era podía subirse allí. Para estar en una nube te lo tienes que currar, por muchos motivos, cada día hay menos nubes, las que hay son de tormenta, y hay pocas nubes libres, por lo visto los puros de alma abundan o las nubes están alquiladas.... Estar allí puede provocarte dos cosas, un atontamiento extendido inútil e inofensivo y una soberbia por desgracia común y muy muy dañina. Yo creo que esa sensación es buena pero debe ser como el que se asome a una barandilla de un mirador en el atardecer o el que coge un barco para ver el mar y que le toque su brisa. Debes cerrar los ojos, respirar profundo y dejarte llevar, dejar que tu piel se erize, que tus mejores momentos vuelvan, que tu bondad inunde tu ser y por supuesto la mente en blanco.

Muchos por no decir todos, vemos esta imagen y acabamos asomándonos, a no sentir nada solo paz, respirar y sentir como cuando eres un bebé. Pues eso también pasa cuando estás enamorado solo sientes, eres puro, quieres que ese aire de su mirada te de en el rostro y te vuelva mas tontamente feliz. La vida es así, la felicidad es así, están los que siempre viven en la nube, porque son felices o porque no quieren bajar y los que solo ven nubes negras, por mala suerte o por convicción. Los que se asoman a las barandillas para respirar aire puro y contemplar los a menudo idílicos paisajes que te regala la naturaleza y los que ven una barandilla y no se acercan por miedo a caer...
Por supuesto también están los que te bajan de las nubes para subirse ellos y los que te tiran de la barandilla si se te ocurre asomarte...Las decepciones de la vida y las decepciones del amor. Una vez más relacionadas. Así que yo creo que vivir es como estar enamorado, a veces la vida te corresponde y otras veces te da en todo el centro del corazón.
Para cerrar os dejo con la versión más cañera de un clasicazo de los 80 de los austriacos OPUS.





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