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POR UN PUÑADO DE GAMBAS

En la época romana fueron las uvas, en la edad Media, los muslos de carne, durante el siglo XIX fue la cocina francesa, a principios de siglo pasado, el caviar y ahora son las gambas y derivados. Este animal se ha convertido en un cotizado manjar, tal y como están los tiempos. Su sabor delicioso y su facilidad para combinarlo con muchas cosas le hacen exquisito. Pero su precio no es tan asequible apra todos. La gamba también ha dado a muchas frases y expresiones y es que animal de la familia de los crustáceos, no es lo que parece.

Aunque lo parezca, no voy a dedicar el blog a las gambas, lo que quiero decir, es que lo que para unos es un manjar cotizado para otros es un aburrimiento y se cansar hasta de consumirlo. La vida es así en muchos casos, es muchas cosas positivas, pero no es para nada justa. Hay que siempre propone y nunca dispone, los que disponen y proponen y los que tienen gente para eso y no se preocupan ni de lo uno ni de lo otro. Lo vulgar y fácil que es para unos un plato de gambas, para otros supone esfuerzo y mucho trabajo. Se ha visto tan bajo comer gambas, en aquellos en que el dinero es habitual, que hasta critican pelarlas con las manos, alegando falta de finura en ello. Familias enteras solo las saborean en actos excepcionales como Navidades o cenas muy concretas y exclusivas, por lo que como pelarlas o chupar o no la cabeza, es el menor de sus puntos de interés.

Meter la gamba es equivalente a meter la pata, a cagarla, a fastidiarla, curiosa expresión teniendo en cuenta el grado de manjar que tiene hoy dicho animal. BUBBA el tierno y noble amigo de FORREST GUMP tenía su sueño en este crustáceo, en la pesca y venta de este producto, sin poder conseguirlo por su muerte antes de poder empezarlo. Para la clase pobre, eso es lo que quiero decir, la gamba es un ejemplo de que cualquier cosa que sea, por aparentemente ridícula que parezca, cuesta el doble o incluso a veces no se llegan a obtener. Mientras que para los poderosos resulta insignificante, aburrido y también vulgar. Siempre ha sido así y no tiene pinta de cambiar.

Por eso hay que agradecer cada oportunidad en la que puedes comerte algo, o puedes disfrutar de vacaciones en lugares de ensueño, o de otras cosas tan mundanas para unos y tan imposibles y fabulosas para la gran mayoría. Nunca jamás debes sentirte mal, por tener esa oportunidad, ni buscar excusas, ni creer los argumentos tales como no lo mereces o no esta bien o no se puede hacer... los que lo dicen, lo han hecho antes que tu, se han hinchado a gambas, saben lo que es y simplemente no quieren que lo hagas porque desean seguir haciéndolo solo ellos. El valor de un plato de gambas es un ejemplo del valor de las cosas y las diferencias que hay todavía. Quizás una gamba sólo pensara en que me dejen tranquila, que pasen a por otra cosa, como lo piensa el cerdo y su jamón o el esturión con su caviar. Pero los pequeños, los que lo tenemos difícil en la vida, no somos los culpables de los males del cerdo, la gamba o el esturión, lo que nosotros consumimos no es nada comparado con los pudientes, los ricos.... no te sientas culpable por disfrutar de eso si puedes.





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