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EN LOS BRAZOS DE CLAUDIA

Ya pueden atropellarme, humillarme o hacerme pasar un mal día. Que me digan cosas desagradables, que mi día en el trabajo sea un asco, sentirme inútil o ponerme en evidencia. Ya pueden insultarme, agredirme, cabrearme o hacerme llorar. Me da igual, todo eso se borra de un plumazo cuando veo esos ojos alargados y azules recibirme al llegar a casa. Se me olvida, se desvanecen los problemas, los malos rollos, los disgustos, todo. Solo permanece desde entonces, sus ojitos, su sonrisa regada por dientecillos pequeños y bien repartidos, sus balbuceos y esfuerzos vocales por saludarme. Sus abrazos sinceros y sus besos dulces... con eso me quedo y eso es lo que cuenta desde que CLAUDIA está en este mundo.


Una parte de mí quiere congelar ese momento, quiere que el tiempo no pase más, que no crezcas, que sigas siendo mi bebé de dos añitos casi. Quiere conservarte, fotografiar cada uno de esos instantes pequeños en el tiempo pero enormes de valor que me das. Pero otra parte quiere que crezcas, que hables claro y me digas PAPA TE QUIERO y cosas de ese estilo que me hagan llorar. Quiere verte andar y correr con soltura, verte ir en bici, jugar en el parque, corretear, que vayas al cole. Ese debate interno me encanta. Porque me encanta ser padre. Aunque no lo parezca, aunque conlleve privarme de muchas cosas, aunque sea algo que a todo el mundo le guste... me da igual a mi también. Me apasiona ser el papá de CLAUDIA. Porque ella y yo hemos entablado una relación muy especial. Veo pedacitos de ella en mí y de mí en ella. Veo lo que intenta hacerme sentir y lo entiendo. Me hace sentir paz, que lo externo se queda fuera una vez estas en casa, que no importan tanto las palabras sino la mirada feliz de una hija y tu sonrisa al verte llegar. Me has enseñado, que siempre hay que tener a alguien que se alegre mucho de que estés en casa y lo triste seria no tenerlo.
Me has demostrado que soy capaz de muchas cosas buenas porque para ti soy el mejor. Me has recordado lo importante de hacer bien las cosas y de no fallar a quien no te va a fallar nunca. Y que no lo hago tan mal por lo sana y sobre todo feliz que creces. Supongo que algún día leerás esto a modo de curiosidad o quizás con otro objetivo y descubrirás que tu padre no es aquel superhombre que tu creías. Es más bien un blandengue al que le dan por todos lados en su vida diaria y un cobarde porque no le planta cara a muchos de sus problemas.

Solo espero que no sea así que entiendas este blog como estas entendiendo todo hasta ahora. Ya sabes quien son los buenos y los malos, cuando se necesitan sonrisas, cuando hay que insistir y cuando hay que parar y sobretodo entiendes quien y como es tu padre... un tipo curioso, torpe para muchas cosas pero el que más te querrá siempre. De tu superheroe para mi princesa y gracias por tu amor CLAUDIA. Es muy importante para mí. Solo una cosita más, dejame seguir viviendo ahí, donde mas agusto estoy, en tus BRAZOS.

Para cerrar es difícil quedarse solo con una canción pero me quedo con DANI MARTIN  y su QUE BONITA LA VIDA por el cambio de actitud y de pensar que has traído a mi vida Claudia.



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