Ir al contenido principal

NO ESTABAS CUANDO TE DIJE TE QUIERO

Te quiero. Lo siento pero es asi. Te lo dije y lo mantengo. Te quiero. De una manera extraña. No se si es amor, interés o excesivo aprecio, pero te quiero. No quiero nada contigo. Nada que tu corazón no desee. Nada que pueda alterar tus planes. Solo quiero que me dejes estar ahí, contigo, a tu lado. Que me dejes ver como eres feliz, que me dejes ayudarte a conseguirlo. Que no me pierdas. Que no te enfades por decirte lo que pienso y huyas, me dejes... te vayas. Quedate a mi lado, en calidad de lo que quieras. Como amiga, como amante, como mujer, como compañera, lo que quieras pero quedate. Solo te pido eso. Pero no te preocupes, entenderia que te fueras.

Quizas debi decirtelo antes, cuando lo empece a sentir. Fue el primer instante, no se que fue lo que me mató de tí. Pero morí. Morí al verte. Me derrumbé. Toda mi fortaleza se desplomó. Tu mirada, tu sonrisa, tu voz, tu compañia,se quedaron con todo mi ser. Ya está. Habia que aguantar, disimular, mirar para otro lado. Andar despacio con cuidado, como si fuera por una cuerda a tres mil metros de altura. Ese fue mi plan. Que no lo supieras, que no te enteraras. Cobarde y miserable plan, pero efectivo, ideal para conocerte, para que me conocieras, sin barreras, sin prejuicios. Solo era un parche, un aplazar un sentimiento, una lucha perdida contra el de siempre, el que me gana todas las batallas: PUÑETERO CORAZON MIO. Logre llegar hasta el último dia, hasta el borde mismo del tiempo, hasta que la última de mis defensas aguantó. Y caí, volvi a perder, volvia a sucumbir a los deseos del gran puñetero que ocupa mi pecho. Te lo dije: Te quiero. Y cerré los ojos, esperando tu respuesta, tu reacción. Te lo dije mientras reiamos, mientras hablabamos de tonterias, mientras apoyabas tu cabeza en mi espalda para explicarle esa anecdota a los demas. Pero solo te lo dije a ti. De golpe, sin anestesia, sin avisar. Y con los ojos cerrados, esperé. Y espero, sigo esperando. Te habia perdido. No estabas cuando los abrí.

No lamento nada, quizas debi esperar o quizas debi decirlo antes. O puede que no debiera decirlo nunca. Me conozco y se que confesaría. Soy así. Un patán del amor, un torpe al que le cuesta mucho entender ese juego del amor. Saco sonrisas, disfrutan conmigo, soy optimista, pero cuando se trata de declaraciones de amor, juego en tercera division. Solo te pido perdón, por dejarte así, por hacer que te alejaras. Por asustarte, por no serte sincero antes. Aunque ni siquiera se si te gustó lo que te dije, si te sentiste halagada dentro de tu cabreo o de la sorpresa. Si te escondes por que correspondes y te da miedo. Si no le has dado importancia. No se nada de tí. Mi cabeza te olvidó al instante, pero mi corazón no se acostumbra a perder... y mira que lleva derrotas, estupido orgulloso cabezón. Es lo que hay. Hace tiempo que aprtendí a perder y a saborear todos los momentos vividos. Te quiero, sé feliz y perdona si te dije AMOR.

Con un clasico de finales de los 90, de la banda escocesa TEXAS, cierro este post, sobre el esperar a un te quiero ya dicho. Di lo que quieras... pero dilo. Odio ese silencio.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LABIOS PÚRPURAS

N adie sabe lo de tu casa del árbol. Nadie sabe que es ahí donde vas buscando la calma. Es terriblemente cruel vivir.  Nadie sabe las veces que has deseado ser diferente. Que has soñado con no ser el centro de sus burlas. Con ser lo que ellos llaman: guay. Con pasar de puntillas. Por eso lo del árbol y lo del refugio. Y lo de los secretos y no fiarse de nadie. Por eso lo de las manos siempre frías y el corazón eternamente caliente. Si supieran...si lograran entenderlo. Si te dejasen sacar todo ese valor escondido. La verían. La luz. La fuerza, el calor.  O tal vez lo vieron desde el principio. Antes de que tú lo vieras. Da mucho miedo, aterra. Es mejor hacerte creer que no lo tienes que enfrentarte a él. Eso es lo que te hicieron pensar. De ahí las burlas, las palizas, los labios púrpuras. Para que lo asumas. Para que absorbas que el problema eres tú, que la diferente eres tú y que hay que ser cruel contigo porque eres mala.  Cuantas veces lo has intentado. Cuantas veces ...

SPRING LADY

  D os estaciones diferentes intentando florecer. Eso es lo que éramos. Pero ninguno de los dos éramos primavera o verano. Tú eras otoño, con hojas caídas y marrones de esperanza. Yo invierno, helado, frío y desesperadamente deshabitado. Así era imposible. Ni flores, ni cascadas, ni paisajes bonitos. Ni animales cuquis pastando. Nada. Yo quería tus hojas aunque no fueran verdes, tus lluvias y tu clima templado. Tú querías mi capacidad para no terminar de romperme nunca. Mi increíble poder cortante y mi Navidad.  Pedir el verano ya era una quimera. Mis brillos no son cálidos y tú hace tiempo que cabalgas entre nubes negras. Lo debí de ver. Lo debí de descubrir antes. Por algo ninguno teníamos flores. Por algo soñábamos con la primavera.  Nos quedarán las fotos, las intenciones y la mezcla efímera y maravillosa que hicimos. Inventamos una estación, la quinta, la nuestra. La que tenía lo mejor del otoño y del invierno, la que aspiraba a ser primavera y a competir en populari...

SOÑANDO CUERVOS

  Q ué bien te quedan. Ojalá a mí me sentaran igual. Ojalá el resultado fuera siempre el mismo. Eres capaz hasta de sonreír. Se te caen solas las sonrisas. Yo mientras trato de recordarlo todo. De no olvidar ni un solo detalle. Los dedos tuyos dibujan pinceladas, rasgos finos y compasados. Mis manos tiemblan como siempre y sufren. Y mi cuerpo se encoge y se cierra y se busca como refugio. El tuyo vuela, fluye. Es agua y es aire. Es ligero. Pero aún así casa noche quiero seguir donde me quedé. Que la historia arranque donde acabó ayer.  Que bonitos deben ser los tuyos. Ojalá pudiera colarme dentro. Ojalá no fueran unos maestros del engaño y unos creadores de madejas emocionales como los míos.  Llegará el día en que no tenga que entenderlos, en qué simplemente estén, vengan, hagan y se marchen.  Algún día todos serán buenos. Algún día se dejarán alcanzar. Algún día cumplirán lo que enseñan. Algún día serán como los tuyos. No los veo pero me los imagino.  Saben más...