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LA CHISPA DEL LOBO

 Solía pensar que la tenía. Que era listo y rápido. Pero llegó escondido entre el viento y la apagó, la chispa. La mía. Mi querida chispa. Mi inspiración, lo que hacía que brillase como nunca y que fuera capaz de acabar reduciendolo todo a cenizas. Que bonito tiene que sonar. Que satisfactorio debe de ser que lo has construido se mantiene en pie. Casi lo tenía, el castillo, la fortaleza, la muralla donde esconderme y donde también verlo todo. Donde lanzar el ataque. Donde poner los cocodrilos alrededor. Pero vino el fuego y se lo llevó. Precedida de esa implacable e imprevisible chispa. 



Enhorabuena a ti que lo has hecho. Otra vez. Has provocado esa chispa necesaria para que el incendio devore lo que había construido. Supongo que sigue siendo culpa mía. Por no verlo venir. Por seguir siendo incapaz de distinguir lo relevante de lo simple. Porque nunca seré el tercer cerdito del cuento. El de la casa imposible de derruir. O eso, o el viento es mucho más fuerte que el soplido de un lobo. 

Por eso no puedo presumir de nada o bueno tal vez de terco, pero eso no es mío, es por mi corazón. Ese si que está hecho de material del bueno. O quizás deba convertirme en viento. Si no soy capaz de construir tal vez lo sea de derribar. Parece mas fácil. Con una chispa empieza todo y con una acaba todo. Puede ser que el problema sean los instantes, el momento adecuado, preciso. Elegir cuando subir, cuando sacar la cabeza, cuando salir corriendo para que nunca te vuelvan a atrapar. Eso haré, esperar para volver a intentarlo. Ya se cansará de soplar, de llover y de provocar incendios. 

Un clasicazo disco que no se cansa de sonar y que ha logrado permanecer inalterable a los intentos de destrucción..con el disco inferno inmortal, cierro el post, sobre los caprichos del fuego y el viento. 





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