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LAZO GRANDE, LAZO PEQUEÑO

 Loca, más que loca. Que te comería s besos. Que te abrazaría cada vez que llorases. Loca, mi loca. Tan loca como yo. De las de bailar descalza, de las de reírse por todo y al segundo arrancar a llorar. Loca. Orgullosamente loca. Y yo contento de que lo estés y de qué te lo digan. Aunque también me lo llamen a mi y no me guste. Locos. Mejor así que cobardes. Que falsos mentirosos. Porque cuando tú loquita mía brillas eres la luz más chispeante en todo el universo. Y cuando sonríes todas las flores se abren. Bravo, loca. 


Nos hemos comido juntos las tormentas. Las nuestras y las que nos provocaron. Loca mía tú sigue así que mientras tú me enseñas a bailar yo te devolveré tu brillo. 
Es cosa nuestra, solo nuestra. A nadie le importa si tus ondas del pelo ya no son tan claras, o si vistes con ropa más ancha. 

No deben saber que los dos a la vez somos los más cuerdos del mundo. Que aunque juguemos con otras parejas solo ganamos si lo hacemos juntos. A tí loca mía, te vendrán bien estás palabras, para que sigas girando con tus zapatillas de bailarina bajo la lluvia más recia. Y a mí, me servirán de excusa para sacar el pecho y presumir de te lo dije. 

Aquí no vemos patrullas de esas , pero en su país, son bien típicas. Con la única canción que les encumbró cierro el post sobre hacer cosas locas juntos, aislandote de los demás. 



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