Pican. Molestan mucho. Se han convertido en un tormento para mí. En la peor pesadilla. No me dejan avanzar, sacan sus garras y me parten por la mitad. Y cada vez son más. Hacen que tenga la comisura bajada, el rostro tristón y el corazón apunto de abdicar. Últimamente se han puesto las pilas y me están persiguiendo. Rodeando, haciéndome temblar. Los que fueron contigo y los que fueron con otras. Todos, a la vez. Se han puesto de acuerdo y me han tirado.
Duele hasta el aire, tampoco puedo recurrir al mar y los litros de alcohol son solo un parche. Por las noches, por el día, son incansables. Y son por tí, por ella , por los demás. Son malos, grandes y pesados. De acuerdo, me rindo, no puedo con ellos. No encuentro la manera de superarlos. Nunca pensé que eso sería lo que me derrotase, lo que acabaría conmigo. Lo que uno crea para construir, para pintar , acaba siendo el fin.
No me queda espacio, ni ideas, ni tampoco ganas de encontrar sitios libres, ya que correrán el riesgo de volverse como ellos. Dime si tú sabes cómo luchar, como vencerles. Pensé que habría algunos bueno pero han desaparecido o han sido eliminados por los otros. Recuerdos, enhorabuena me habeis vencido.
Nos dejó muchas cosas, quizás la más conocida sea ésta y con su obra y un trozo de la misma que dice tuve que caer para perderlo todo, cierro el post sobre la losa de los recuerdos.

Comentarios
Publicar un comentario