Lo volviste a hacer. Sacudirme como un trapo. Dejarme sin argumentos, derretirme. Empiezo a tener un problema. Uno serio. Se llama te quiero. Ya te lo confesé. Pero es que te quiero. Y te quiero tanto que no puedo estar cerca de tí, no puedo ser persona, no puedos er nada. Solo una esattua de azucar, un trozo de papel mojado, algo inerte, efimero, funfido con un soplido. Ni cerca de tí, ni hablarte, ni mirarte y mucho menos tocarte o que me toques. Imposible. Entonces entraria en explosion atomica y me volatilizaria para siempre...No eres tú, soy yo o tal vez seas tu. Creo que lo correcto es decir que somos los dos. Yo que lo se y no puedo hacer nada apra impedirlo y tu que lo provocas y te encanta hacerlo. En fín, un flan andante, un estropajo viejo... un pelele. Da igual lo que digas, da igual como te llames o lo que pienses. Incluso no tienes porque ser tu exactamente. Otras como tu, otras a las que he querido han provocado lo mismo. Simplemente te toca a tí. Tal vez necesite ...
Confesiones del corazón tras la tormenta.