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Mostrando entradas de 2024

COMO LO HABÍAN PINTADO

  P rometo que será la última vez que tiemble.  Que nunca más me verás dudar de esta manera. Con mucho cuidado me coges de la mano y me señalas el cielo estrellado. Yo solo veo silencio y espacios no conquistados. Sonríes y dices que agradezca que lo haya intentado, pero que no puede ser. Me dejas arriba. Tan alto que asusta. No tengo alas y jamás he saltado tanto y ni pensar en mirar abajo otra vez. Descubro que el cielo no es como lo habían pintado y que los ángeles son todos feos a tu lado. Rompo la promesa más corta del mundo y tiemblo. Tal vez con los nervios me salgan brazos firmes para poder volar lejos de aquí. Tal vez me haya acostumbrado a estar abajo.  Es muy complicado estar arriba y más si no quieres estarlo. Cierro los ojos y pienso en todo lo que ha pasado, en como hemos llegado. Veo el humo y escucho el ruido. Siento el calor del fuego como si me estuviera quemando, cuando estamos en pleno invierno. Lo lejos que ha quedado cuando no temblaba, cuando no era...

EL SÍNDROME DEL MOSQUITO

  Q uieres que te espere. Me lo pides envuelta en sonrisas y pintandome el camino que va hacia ti, como un rosario de unicornios y de colores rosas. Me dices que solo es medio camino, que tú estarás justo en la mitad, que no habrá ningún obstáculo y que si me canso, mandarás pájaros para que me lleven en volandas hacia ti. Me lo pides a mí. Yo que he surcado centenares de mares intentando pescar el pez imposible, yo que he sido Romeo, Quasimodo y un Teddy bear en potencia. Yo que he apagado fuegos, lágrimas y resuelto problemas ajenos. Por todo eso, debo decir que no. Que ya no puedo ir tan lejos como me pides tú.  Pero en el fondo sabes que acabaré diciendo que si. Que empezaré el camino. Porque soy idiota, porque siempre pico, porque sufro del síndrome del mosquito y porque el sueño de que pueda encontrarte vence más que la realidad. Puedo imaginar que las rosas que prometes que veré serán pétalos desperdigados y que los rosas del cielo serán más púrpuras que otra cosa. Y qu...

PRADERAS VERDES IRLANDESAS

E l pecho ya no pone pegas a que te olvide. Hace tiempo que saliste de la cabeza y ya era absurdo seguir recordándote. Me lo enseñaron otros errores, que lo mejor es hacer como que nunca pasó. Será que están cambiando las maneras, será que cada vez soy más oscuro o será que veo la belleza de otra forma. Ya no importa si las disculpas eran mías o tuyas. Ya no importan los motivos. Se ha activado algo por dentro que  levanta la comisura de mis labios y me lleva a valorar positivamente el olor a café por las mañanas.  Puede que sea la superación, lenta pero constante, o la resignación al entender por fin, que los sueños han cambiado.  Solos ellos saben porque un día te quise, o porque nuestras vidas se cruzaron. Solo en su mundo juegas con reglas que no conoces. Solo en ellos las cosas duran mucho menos y apenas duelen. Solo allí se olvida todo, de un plumazo.  Yo hace tiempo que tengo sueños oscuros, fríos y llenos de inviernos , noches eternas y falsas esperanzas. Cal...

LUCIÉRNAGAS NEGRAS.

  B rillaste desde el principio. El problema lo tenía yo que no supe verlo. Siempre has estado ahí, resistiendo sin dejar de brillar. Ahora eres más reluciente, destacas más. Pero tienes miedo de que al final consigan apagarte. No sé si podré ayudarte, no sé si podré impedirlo, todavía asimilo que acabo de descubrirte. Que pase lo que tenga que pasar, no se vive tan mal en la oscuridad. Porque aprendes a darte cuenta que realmente no existe. Que si no estuvieras tú, lucecita mía, aparecería otra, u otra, alguna, seguro. De tu clan, de tu familia, de tu grupo de luciérnagas negras.  Vamos a disimular. Aceptame el consejo. Deja que te tape, te encierre o niegue que estás aún brillando. Volvamos a lo nuestro, a lo oscuro, lo negro, lo triste y lo bajo. Es por tu bien. Pensarán que te apagaron y te dejarán en paz. Es lo único que se me ocurre para ayudarte. El miedo tiene soldados peligrosos y no tolera luces encendidas.  Gracias por toda la luz, por aguantar todo este tiempo...

LA RIZOS

  Y a no me importa. Ya no le pongo pegas. Me da igual enredarme una y otra vez en tu pelo. Cómo si caigo en tu telaraña, no me importa en absoluto . Tuviste el poder y yo puse el amor para combatirlo. Movias tú melena al viento y matabas mi rey. Ahora es lo mismo pero me da igual perder. Porque he entendido que gano solo por estar contigo. Solo porque pongas morros al ver que lo pongo más difícil. Por eso y por tus rizos. Esos que haces más grandes cada vez que los mezclas con tus dedos. Y por tus ojos. Esos que todavía no puedo mirar.  Has tejido una red que me tiene absolutamente enganchado. Solo espero el momento en que me comas o me liberes. Pero está vez he sido yo, el que se ha dejado atrapar. Porque lo que no sabes querida es que tengo el arma secreta. No, no es amor, no es poesia de la barata, no son flores no, es algo que no esperas.  Dejaré que me ganes como siempre, que me envuelvas, que me lleves a todas partes, y entonces lo verás. Que el punto definitivo no...

SI LA RANA PUDO...

  S e han oído. Después de tanto tiempo en silencio, se han vuelto a escuchar las trompetas. Y la luz ha vuelto. La exterior y la interior y todo parece rosa, azul y de todos los colores del arcoiris. Las noches son para los fuegos artificiales y hasta parece que ahora la gente me mira diferente. Parece que la imagen se va limpiando, que las habilidades salen a flote y que vuelven a creer en mi. O tal vez sean solo sensaciones, pequeñas treguas que la durísima vida da de vez en cuando para que te confíes. Pero lo cierto, es que yo también los he oído, los saxofones y los violines, tapando por fin a los tambores de guerra habituales y a los incesantes aullidos.   Parece primavera cuando estamos a las puertas del invierno. Pero no se cansaran ni los monstruos internos ni los cazadores externos, de perseguirme, de hacerme caer, de cazarme.  Faltan la sonrisa, la chispa y la mirada. Las tres mias, las tres únicas e irrepetibles. Las tres cubiertas de telarañas en el desvan de...

EN UNA CALLE CUALQUIERA

  F ue de casualidad, como todas las cosas importantes. Se acercó y dijo que le gustaba la letra, que lo de menos era que fuera pesimista . Con los ojos tristes y la sonrisa apagada había sido capaz de ver una poesía en un absoluto caos. Gracias a ella, lo vi claro. Por muy torcido que escribas, siempre hay alguien capaz de enderezarlo todo. No la creí. Porque no suelo creer en los halagos fáciles. Soy de recibir palabras de piedra y gestos duros. Y menos sin avisar. Pero sin duda tenía razón. Ella la tenía. Había luz en aquellas líneas negras. Con un chándal por ropa y un evidente desánimo había creado algo bonito. Bello, emotivo. Capaz de hacer reaccionar a un alma como la suya, a oscuras desde hacía tiempo.  Hizo pompas con la brisa que se escapó de su carcajada y se encendieron las luces, las de sus ojos y la de mi destino. Pero no tiene que preocuparse por nada.  Soy torpe, pesado y terriblemente indeciso en temas de amor. En llevarlo a cabo. Volví a mis líneas oscur...

PORQUE NO SE BAILAR.

  E lla es la guapa. La que solita se baja la luna solo con mirarla. Nos tiene a todos controlados. El mundo gira tal y como ella quiere. Y mientras yo espero.  Espero que el viento gire o vete a saber que. Porque no se qué es lo que espero. Ella pidió un amigo y lo fui. Me exigió que no le hablara de sentimientos y lo hice. Le cambié el color de su cielo y de su vida a su antojo. Pero aún así, me descartó. Porque dice que no se bailar. Que ese casting no lo he superado. Que he suspendido y que me vaya por donde he venido.  Ella ya tiene alas y vuela libre, se mueve como nadie en el agua y sin hablar idiomas, entiende todos los lenguajes de la vida. Yo soy culto y refinado pero no entiendo nada. Por eso con mis alas no puedo volar. Cómo el pingüino, que teniéndolas tampoco puede.  No me necesitas para nada. Después de tanto sacrificio, descubro que hace frío y que estoy rodeado de agua. Demonios, tampoco sé nadar, al final van a ser ciertas las retahílas de cosas que...

UNA CASA LLENA DE PALOMITAS

  D esde aquí se ve todo genial. Sacamos las golosinas y esperamos. Tú, yo y lo que quiera nuestra imaginación. Me enseñaste el camino, me explicaste la idea y, ya ves, este es el resultado. Un regalo, para tí, para mí y para la historia. Vemos arcoiris, nacimientos de tormentas y los mejores fuegos artificiales. Vemos lunas, soles y amaneceres preciosos cuando esos dos se reúnen. Vemos los trazos de nubes dibujadas por tus manos hábiles que intentan teñir el cielo. Se puede mejorar tal vez pero que sea contigo. Porque solo, no tiene el mismo sentido.  Nos gusta así. Y lo nuestro nos ha costado. Le pondremos una cúpula de cristal invisible y lo protegeremos. Palomitas en mano esperando que pasen cosas, riendo, llorando y soñando. Que lo que no se pueda hacer, se pueda dibujar. Y así vamos a vivir. Después de pintarte los labios de fresa y de lanzarle besos al espejo, me lo dijiste bien claro. No quiero parar de soñar. Y en eso estoy...o estamos. Haciendo sueños y soñando, olvi...

CLAU

  Y a no tienes límites. Tengo que empezar a asumirlo. Ya has crecido tanto que no puedo albergar te en mi pecho. Te tendré que querer con más cosas que el alma y el corazón. Superas las barreras y das lecciones de como se puede llegar tan lejos y tan pronto. Otra vez estoy aquí para intentar hacerte justicia en tu cumpleaños. Otra vez intentando subir el listón que me ponen tus mejillas. Otro post para lista de post dedicados por un padre pesado, y pasado de moda. Otra para el cajón o donde lo quieras guardar. Así que sí, no me lo preguntes, porque ya sabes que sí. Puedes hacer lo que quieras, convertirte en lo que quieras e imaginar todo lo que quieras. Porque nadie podrá pararte. Ya no.  Lo has vuelto a hacer. Y no será la última vez que lo consigas. Hacer que todo a tu alrededor caiga en perfecta armonía, que sea del color que a tí te apetezca y que encaje sin ninguna fisura. Y todo eso sin despeinarte y usando la fuerza de tu parpadeo y de tu extraordinario corazón. Y lo ...

PENITENTES POR AMOR

  M aldito, no me has traído más que problemas. Me has llenado el pecho de flechas y el corazón de esperanzas. Prometiste que no lo ibas a hacer, que aquella flecha iba a ser la última. Que venías para ayudar. Mentiroso, espero que te echen del cielo,porque de angelito tienes poco. Ahora ya da igual, el veneno ya está en la sangre y los sueños se cansaron de esperar a ser cumplidos. Como se puede ser tan diablillo, como se puede vender tanto humo.  Me hiciste soñar para despertarme entre leones hambrientos, me dijiste que era para sanar a mí corazón y a otros corazones heridos. Y ninguno se curó. Ni el mío ni las que tus flechas caprichosas decían que eran para mí. Nada. Pero que sepas que tú también pierdes. Eres un mito, una leyenda, un personaje para contar con una versión muy particular.  Ya nadie te cree, cabroncete de pelo dorado. Yo era tu más ferviente seguidor. Pero si es muy fácil, se trata de querer, simplemente eso, querer. No se puede fallar tanto en eso. Sal...

BAILANDO CON VELAS

  F uera llueve. Como siempre que soplo las velas, cómo queriéndome recordar la tormenta que incansable me persigue. Ha llegado el viento también, tarde pero justo para conseguir ponerlo todo patas arriba. Y estan todos, los que vigilan que siga desterrado, los que me ayudaron a subir, los que me encontré abajo y el mejor regalo de mi vida que me convirtió en rey. Tal vez falten cosas pero ahora mismo no importa. Vendrán. Y se irán otras. Y cuando menos lo esperes soplas otra vez. Vuelve el circo, los juicios y los fallos. Volveré a equivocarme y a oír los aplausos cuando lo haga. Y los silencios cuando acierte y lo consiga.  Quieres que baile, que lo celebre con una amplia sonrisa, la que te prometo cada año para este día y la misma que me sale cuando es el tuyo. Y suena la misma música de todos los años mientras pienso el deseo justo antes de soplar. No hay que pensarlo mucho, el que te venga, el que te nazca del corazón. Total por desgracia nunca se cumple. Quizás es por qu...

LADRARLE AL SOL

 Estaba al otro lado. Esperándome por si quería su ayuda. Había demostrado que no pasaban los años, que no importaban los golpes. Ahí estaba, moviendo la cola y loco de alegría. Porque no pueden ser los demás como él. Porque no podíamos ser todos perros. Ni siquiera sabía que había llegado hasta aquí, pero me alegré. No por mí, por el. La ayuda te la daré yo a tí, fiel amigo. Está vez me toca. Sesión extra de caricias y mimitos para mí consentido, mi apoyo, mi pilar. Mañana a vivir aventuras, otra vez juntos. A ladrarle a los molinos, al sol y a las condenadas avispas.  No somos Dorothy y su perrito, ni este mundo es el mago de Oz, que con pedir un deseo basta, más bien somos Lucky Luke y Rantamplan. Tonto pero leal, sumiso pero valiente y nadie tan feroz como tú. Que digan y se rían, nosotros avanzamos. Porque el mundo todavía es un desierto pero los buenos y los capaces somos nosotros. Te he echado de menos, y tú has librado miles de batallas sin mi, así que miedo ninguno y ...

CUANDO COMÍAMOS PISTACHOS

 Lo dicen tus ojos. Y las pequeñas arrugas de tu sonrisa. Aunque finjas no acordarte de lo de entonces. Me parece buena idea. Que no se entere nadie, mejor fingir lo de antes y porque no, lo de ahora también. Lo que sea que se llame lo de ahora. Será cosa tuya, mía y de la vida. Retorcida, cruel y caprichosa vida que hace guiones con las cosas del corazón. Y ahora se ha empeñado en volver a ponernos en el mismo camino, 26 años después. Con el final que solo ella sabe.  Las fotos de antes podrían ya ser en blanco y negro, pero seguro que salimos sonriendo. Porque lo hacíamos, sonreír. Pese a que cada uno sabia lo que sentía el otro, sabía que se iba a quedar ahí. Que los helados de pistacho y la comida picante que comimos el uno por el otro, no sirvieron, porque faltaron las palabras. Las mías por supuesto.  Y ahora sobran. Las mías otra vez. Ahora no siento porque no me callo. Y no dices porque no te escucho...en eso no he cambiado. No escuché antes que me querías y ahora...

UNA FRIA MADRIGUERA

Al final solo había frío, y nieve. Dentro de aquella caja que tú llamaste promesa, no había nada. Vacío, hielo. Y otra vez te creí. Y otra vez me ilusioné. Como los niños pequeños la noche de reyes. Culpa mía, solo mía. Siempre digo que no volveré a caer y caigo. Si al final van a tener razón, soy idiota en el amor y en la vida. Así me va. Soy de los que aún lleva capa, va a caballo y piensa que la espada solo es un palo de la baraja, que no me hace falta.  Y aunque no seas tú, será otra persona, la que me vuelva a prometer algo bonito, la que me vuelva a hacer pensar que esa vez sí se cumplirá.  Podría hacer lo mismo. Prometerte que siempre te recordaré con cariño, prometerte risas, felicidad y buenas cosas. O simplemente prometerte lo que necesites. Como el genio de la lámpara pero sin fin. Pero no lo haré, porque no hace falta. Ni tú necesitas que te lo prometa ni yo puedo prometer algo sabiendo que no lo cumpliré. Una vez más me meteré en la cueva, en la fría y gélida madr...

TIENEN MIS MALES REMEDIO

 Ahora he descubierto que encima enganchas. Que además de estar carente de lógica, eres una lapa. Que no te basta con  hacerme alternar, según tú único criterio, dolor y alegría, sino que pretendes quedarte ahí para siempre. Has demostrado que dices no quererme pero no piensas irte de mi lado nunca. Manifiestas que somos dos cuerpos libres pero te agarras a mí espalda y a mí pecho con toda tu fuerza. Todo muy lógico si señor, muy coherente. Pero si no consigo despegarte, caeremos los dos, o volaremos, o tal vez lo consigamos. Lo que está claro es que no me vas a parar.  Que lo digan, es cierto. Te llevo enganchada a la espalda. Colgada como un saco. En el fondo es lo que quieres, retenerme. Porque antes molaba. La situación y molaba yo. Ambas cosas. Porque si vuelvo a molar que sea solo como lo hacía contigo, si vuelvo a ser detallista, romántico y casi casi perfecto, que sea contigo. No vas a permitir que recupere el espíritu y sean otros los que me disfruten. Ahora lo e...

SE NOS PEGA LA LLUVIA

 No había señal alguna que lo dijera. Pero te pusiste a bailar, descalza y a oscuras. Sin saber siquiera que a lo lejos te estaba viendo. Tampoco se porque a esas horas estaba por allí, pero te estuve mirando. Lo entendí todo mientras bailabas. Entendí tú porqué, lo sentí como si fuera yo el que bailase. Nos cayó la lluvia. Era la pieza que faltaba para que todo cuadrase. Tu baile, mi presencia lejana y la lluvia. Vinieron los olores después de las sensaciones, los recuerdos y los mensajes en forma de pegatinas. De posits pegados en escritorios. Otra vez enganchado, otra vez volver a empezar, otra vez No. Mejor no.  Bajo la lluvia todos somos iguales. Hasta dos personas como tú y yo que no nos conocíamos, pudimos en aquel instante, sentir lo mismo. Saber porque bailabas tú y porque reía yo mientras me calaba.  Lo borra todo, lo arrastra con la corriente, pero aquello no lo pudo borrar, no pudo hacer que dejaras de bailar y no pudo borrar mi estúpida sonrisa. Porque al fin...

HOJA DE ÁRBOL PERENNE

 Al menos me atrevo a mirarte. Por lo menos ya no escondo mi cara tras mis manos. Pero aún me falta coraje para decirte las cosas. Para mantener una conversación contigo. Para que no me afecte que estés tan cerca. Eres tan bonita de ver, pero sufro tanto cuando te veo que prefiero tus ausencias a tus presencias. Te pido que no me hables, que ni siquiera se te ocurra mirarme o tenerme en cuenta para algo. No lo hagas, es lo mejor. Y si lo haces que sea con desprecio, con humillación, para que me acostumbre a olvidarte. Para hacerlo más fácil todo. Porque es complicado ahora. Te quiero tanto y no te quiero querer nada. Quiero que me faltes y que estés a mi lado al mismo tiempo. Cómo el globo que se aleja cuando lo sueltas, llevado por el viento. Cómo la hoja que sin remedio cae al suelo, parecido a eso es el amor. El resultado del amor a mí manera. Un ciclo, un instante, con irremediable final. Algo inevitable, recordable y repetido a lo largo de la vida.  Se que me duele acerca...

ZUMBIDOS

Lo he sacado todo y lo puesto encima de la mesa. Desde mis grandes obras consagradas hasta los proyectos frustrados. Las preguntas sin respuestas y las que no quiero hacer. Las certezas, las mentiras y las veces que puse la otra mejilla, también están sobre la mesa. Y estas tú, el que siempre me acompaña, el que se pasa horas pensando la manera de decirme las cosas para que no sean tan duras. Somos un gran equipo, un incomprendido y criticado equipo, pero nos tenemos el uno al otro. He aprendido tanto de ti que a veces necesito esto, sacarte con todo lo que llevas encima y verte mejor. Escucharte resoplar aliviado.  Agradecido temporalmente por todo el peso que te quito de encima. No dices nada, emites sonidos que al final pude traducir como zumbidos.  Suenas como eso, un enjambre de abejas buscando su polen. Cómo un quejido seco y constante y a veces irritante. Así suenas cuando te pongo encima de la mesa. Has aguantado mucho, otros por menos se estropearon definitivamente. S...

NO CULPES A LOS ABRAZOS

 Yo era el de los brazos extendidos. El de las manos suaves. El que siempre ponía el hombro para que llorases. El de los abrazos mientras lloras. El de cambiar tu nube de tormenta de puesto para que solo me llueva a mí. El que te devolvió la sonrisa. El que jamás te dijo que te quería. El que demostró que de tonta e inútil no tenías un pelo. El que te recordó que jamás apagaron tu brillo. El de los poemas y las canciones que siempre te habían gustado. El paño, el cojín y el osito que escuchaba sin cesar todos tus problemas. El que te escuchó decir que amabas locamente a otro. Desde el principio. El que se dijo a si mismo que nunca iba a ser lo que fui y lo volvió a ser. El que quiere que seas feliz aunque tenga que ser con otra persona. El protector, el que se anticipa a tu llamada. El que nunca se va atrever a decirte nada. Ese.  Pero tú no me querías, pese a todo, nunca me quisiste. Ni tú tampoco, ni tú. Ni aunque siempre haya sido bueno contigo. Nunca lo hiciste. Quererme. ...

UN CIELO DE GATOS

 Hace casi dos meses, lo volví a hacer. Por séptima vez. Volví a querer traspasar ésta vida, volví a casi convertirme en un alma, un espíritu, un incorpóreo o en lo que sea que nos convirtamos cuando ya no estamos en este mundo. Esta vez fue distinta. Sí, tenía en común, que estaba desesperado, que no vi salida, que no pensé en nadie, que me di por vencido, todo eso era igual que las otras veces. La diferencia está en que pensé que después de la anterior, ésta número 7 no iba a existir, que nunca pasaría. Porque pensé que me habia curado del todo, que os había superado, que ya no podíais hacerme daño, que mis límites eran mayores a vuestra maldad expansiva, pero me equivoqué... Seguro que ya no tengo más. Gaste las 7 vidas de los gatos. Tal vez haya llegado hasta aquí porque sea un gato y lo que me esperé a mí sea un cielo o un infierno, depende de a quien le preguntes, de gatos. Por eso está última vez me ha preocupado, por lo que he dicho antes y porque los motivos de hace dos me...

AMOR DE CRISTAL

 Me lo pusiste delante. Bien clarito. Me pusiste un mundo que era maravilloso, ideal, perfecto. En ese mundo estabas tú y yo, y miles y millones de espejos. Por todas partes. Y aún así no fui capaz de verlo. El mundo y la vida que me ofrecías frente a mí. Pensé que era un sueño o algo peor, una mentira. Que era demasiado pronto para algo así. Demasiado temprano en la vida para ver algo tan revelador: que el amor es limpio, transparente y no tiene vergüenza. El de verdad por supuesto. Porque lo que me pusiste delante era el amor de verdad.  Ya no existe. Ya no lo he vuelto a ver. Ni a ese amor ni a ti. A ninguno de los dos. Por eso digo que te lo llevaste contigo. El amor verdadero. El que no entiende de límites, opiniones ni razonamientos. El de querer y punto. El de los besos, el de los abrazos, el de ser y aceptar tal cual eres. Cómo un espejo. Uno frente al otro. Ellos nunca mienten, los espejos digo y ese amor que tú me enseñaste una vez, tampoco lo hacía.  No me di c...

BALLENA BLANCA PIRATA

 Vas a volver. Porque siempre lo haces. Es cuestión de tiempo. Y yo haré como el mosquito de la canción, seguir tú luz aunque me lleve a morir. Tan tonto sí. Tan rematadamente imbécil. Caigo una y otra vez. Pero me gusta, disfruto. Aunque luego llore, me quede con la miel en los labios o vuelva a sufrir, a mí me gusta que vuelvas. Y que encima lo hagas cuando quieras, de golpe, cuando menos lo espero. Para hacerlo todo más grandioso. Para que te quiera más de lo que ya te quiero. Para que luego duela más que te vuelvas a ir. Para que te eche más de menos.  No soy capaz de cazarte. Pero tampoco navegaré lejos de tus aguas. Nunca. Y si la marea me alejase, tú vendrás. Porque es el destino o una obsesión mutua. El perseguirnos, el jugar al pilla pilla, el hacer trizas los intentos de vida ordenada que tengamos sin el otro.  No lo dirás pero te afecta. No por seguir la luz, ni por qué te clave arpones, sino porque son otras aguas, otra calma. Te desestabilizo, te mareo y te e...

SER OLAF

 Derretirse por quién vale la pena, andar con una nube de tormenta permanente encima y ser tan sumamente feliz que hasta resulte tonto. Ese debe ser el truco. Ser Olaf. El muñeco de nieve más famoso del mundo. Creado para satisfacer a una niña y que se convirtió en su mejor amigo y guardián. La vida es mejor si te pareces a Olaf. Afrontar todos los miedos de la vida y darte igual si te pasa algo.  Porque no solo ser trata de ser ingenuo, torpe y divertido, ni de parecer tonto. Es algo más. Es leer entre líneas, es recuperar la inocencia, la lealtad y el compromiso con los demás.  Las verdaderas lecciones las dio el, ni reinas ni princesas, un muñeco de nieve feliz, despreocupado y tremendamente confiado.  El mundo va a por estos, a los por qué son o quieren ser Olaf. Porque saben que son la clave. Que si les cae una montaña de hojas que les entierre se reirán y se las quitarán. Que si ven una chimenea porque alguien amigo necesita calor, la van a encender aunque se d...