No existes. Y si existieras, has demostrado ser infame, detestable y muchisimo peor de lo que dicen. Me puede costar caro decirte esto, hablarte así, tus amigos tan influyentes y poderosos, pueden hacer de mi vida un infierno, incluso tú mismo con tu supuesto y temido poder me puedes hacer mucho daño. Sinceramente me da igual, ya lo has hecho, llevas años haciendomelo. Estoy harto de tí, de que se te nombre, de que se te respete, de que se piensen que puedes mejorarlo todo, de tu imagen bondadosa y justa. Eres un fiasco, una estafa, una mentira. No sé si leerás esto, tú o alguien que se hace pasar por tí. Seguramente alguno de tus acólitos lo leerá y mandará tu furia contra mí y yo como siempre te tendré que perdonar. Hay que reconocerle a quien te creó la gran imaginación que puso, ni los Hermanos Grimm en sus cuentos ni los guionistas de Disney, se les hubiera ocurrido algo así. Un tipo harapiento, humilde, de pueblo es el lider y creador de toda la humanidad, muere brutalmen...
Confesiones del corazón tras la tormenta.