Lo abro. Dejo la puerta entreabierta. Para que te asomes si quieres, para que entres, para que visites la casa. Anuncio que abro mi corazon. Lo hago publicamente. Porque estoy cansado de que siempre vivan solo los mismos, es hora de entrar gente nueva. Espero que alguien quiera entrar, o a lo mejor no quiere entrar nadie. A lo mejor el viento cierra de un portazo esa puerta al rato de abrirla. No se la reacción, hace tanto que no lo hago. Hace tanto que permanece hermetico el corazon que no se si querra entrar alguien. Tampoco ha llamado nadie ahora. Hubo un tiempo en el que si... y siempre me negaba a que entrasen. Que estupido, que tonto... ahora igual es tarde. No importa desde hoy, esta oficialmente abierta la puerta de mi corazon, para todo aquel que decida entrar. Si es que no la cierra el viento de la desconfianza antes... Es una puerta vieja, apolillada. Aunque en su momento lucia majestuosa y bella. Es mi culpa, no la he querido mantener. El tiempo y las heridas de...
Confesiones del corazón tras la tormenta.