Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de junio, 2016

PERDONES RELATIVOS

Se pide o no se pide. Pero si somos lo suficientemente personas de pedirlo, que menos que sea sincero, de verdad. El perdón debe ser como el amor, absoluto sincero, incondicional. No se puede pedir por obligación, compromiso, o simplemente porque es lo que tocaba. No, se pide desde dentro, porque realmente lo quieras hacer... sino es mejor que no lo hagas. Quedarás mal si pero quedaras peor si ese perdón no era verdadero. La cantidad enorme de perdones relativos, falsos y poco convincentes que encontramos día a día, es como mínimo alarmante. Detrás de un perdón debe de haber un arrepentimiento, y por supuesto un reconocimiento claro del error o daño cometidos. Por eso cuesta tanto pedir perdón, por que exige un reconocimiento de una culpa y son poquisimos los que ejercen autocritica como para decirles después que se disculpen. A la larga se ve fácil quien se ha disculpado de verdad y quien no, es una vez más idéntico al amor, se sabe quien ama de verdad y quien no. De entrada aviso...

MIAUUUUU

A mi Kairi no le gustará nada este post. La tengo aquí, enrollada en mi piernas, como siempre que me ve escribir en el ordenador. Siempre me hace compañía, es super agradecida, pero para agradecido yo, jamás encontraré un humano que me quiera tan incondicionalmente, que anteponga sus sentimientos y necesidades a las de su dueño. Mi perrita Kairi es la mejor, por eso que haga hoy un post dedicado a los gatos, no le hará gracia.... Tienen mala fama, que si demasiados solitarios, que no son tan fieles como los perros, que van por libre...pero supongo que habrá de todo. Reconozco que si hiciéramos una comparación, yo prefiero a los perros como animales domésticos, por el tema del cariño y lealtad que profesan y demuestran. Yo tuve un gato de pequeño, se llamaba JIMMY, y lo único importante en su vida, era ser travieso y pasar de toda muestra de amor. Recuerdo a nuestro perro salchicha HENRY, que obsesión tenia mi hermana por ponerles nombres anglosajones a los animales, aceptar con agr...

POR UN PUÑADO DE GAMBAS

En la época romana fueron las uvas, en la edad Media, los muslos de carne, durante el siglo XIX fue la cocina francesa, a principios de siglo pasado, el caviar y ahora son las gambas y derivados. Este animal se ha convertido en un cotizado manjar, tal y como están los tiempos. Su sabor delicioso y su facilidad para combinarlo con muchas cosas le hacen exquisito. Pero su precio no es tan asequible apra todos. La gamba también ha dado a muchas frases y expresiones y es que animal de la familia de los crustáceos, no es lo que parece. Aunque lo parezca, no voy a dedicar el blog a las gambas, lo que quiero decir, es que lo que para unos es un manjar cotizado para otros es un aburrimiento y se cansar hasta de consumirlo. La vida es así en muchos casos, es muchas cosas positivas, pero no es para nada justa. Hay que siempre propone y nunca dispone, los que disponen y proponen y los que tienen gente para eso y no se preocupan ni de lo uno ni de lo otro. Lo vulgar y fácil que es para unos un...

MI GORRA DE LOS BULLS

Ir a casa de tu madre, tiene aspectos negativos pero también aspectos positivos. Dentro de estos últimos está en descubrir la cantidad de cosas tuyas que guardan. Objetos que ya no utilizas pero que tuvieron una importancia extrema para ti y que cuando los ves, recuerdas con gran cariño. Uno de esos objetos es una vieja gorra roja de los CHICAGO BULLS que mi madre aun conserva. Era un niño y mi pasión por las camisetas deportivas, no de equipos de fútbol, pero si deportivas, era notable y como no las gorras también eran habituales en mí. Supongo que como todo el mundo, he tenido diferentes épocas en mi vida en cuanto a tipo de vestimenta se refiere. Antes de los 10 años, esta gorra roja y un par más de camisetas de equipos de baloncesto o de otros deportes, protagonizaban mi armario, sobre todo las gorras. Es curioso, porque no he practicado nunca el baloncesto, he sido jugador de tenis, fútbol, arbitro, pero jugador de baloncesto... nunca. La moda de las gorras siempre me gustó ha...