P ara que darle más vueltas. Te quiero. Te quiero mucho. Mucho, mucho, mucho. Te quiero ahora, antes y siempre. Porque éste caprichoso que tengo en el pecho, cuando se empeña en querer, es para siempre. Estoy absolutamente enamorado de tí. Como un adolescente aunque en realidad ya haya superado la cuarentena. Seguro que ya te lo olías, que algo habías imaginado. Porque por mucho que lo intente, se me acaba notando. No me preguntes que fue, ni me pidas que te conquiste, o que te olvide. No haré nada de eso. Seré como un fantasma, alguien que no hayas visto nunca, aquel que alguna vez pensaste haber conocido y en realidad no era más que un sueño, una aparición, un espejismo. Es mejor así. Yo voy a hacer como si nada contigo. Como si este tonto iluso corazón mío nunca en la vida , hubiese lanzado sus flechas hacia ti. Soy un experto, en vivir con ello. Si supieras cuánto hace que te quiero tanto, te darían escalofríos. Así que vive tranquila. Otros disfrutarán tus tremen...
Confesiones del corazón tras la tormenta.