Ir al contenido principal

FLORES DE BARRO

 Para que darle más vueltas. Te quiero. Te quiero mucho. Mucho, mucho, mucho. Te quiero ahora, antes y siempre. Porque éste caprichoso que tengo en el pecho, cuando se empeña en querer, es para siempre. Estoy absolutamente enamorado de tí. Como un adolescente aunque en realidad ya haya superado la cuarentena. Seguro que ya te lo olías, que algo habías imaginado. Porque por mucho que lo intente, se me acaba notando.


No me preguntes que fue, ni me pidas que te conquiste, o que te olvide. No haré nada de eso. Seré como un fantasma, alguien que no hayas visto nunca, aquel que alguna vez pensaste haber conocido y en realidad no era más que un sueño, una aparición, un espejismo. 

Es mejor así. Yo voy a hacer como si nada contigo. Como si este tonto iluso corazón mío nunca en la vida , hubiese lanzado sus flechas hacia ti. Soy un experto, en vivir con ello. Si supieras cuánto hace que te quiero tanto, te darían escalofríos.  Así que vive tranquila. Otros disfrutarán tus tremendos ojazos, tú sonrisa bobalicona que dice tantas cosas y ese rubor adolescente que aún conservas. Te he visto crecer, hemos compartido clases y vidas y amigos y enemigos. Todo. Y jamás perdiste eso: tus ojazos, tú sonrisa y tú vergüenza. 

Podrás imaginarte quien eres y quien soy pero no va a importar porque la vida nos puso al lado durante mucho tiempo para quedarnos así. Sin palabras, sin malentendidos y dando por sentado, como haces tú acertadamente, que siempre estaré ahí. A tu lado. Fiel. Hasta la muerte, o hasta que deje de quererte, o sea visto lo visto... siempre. Pero lo estaré sin que me veas, para que los recuerdos bellos que tienes de mi, no se vean empañados. 

Creo que nadie en el mundo, puede cansarse de ver esta película. Que bonito todo. Incluida la banda sonora con la que cierro el post sobre si supieras que te he querido siempre..



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

LABIOS PÚRPURAS

N adie sabe lo de tu casa del árbol. Nadie sabe que es ahí donde vas buscando la calma. Es terriblemente cruel vivir.  Nadie sabe las veces que has deseado ser diferente. Que has soñado con no ser el centro de sus burlas. Con ser lo que ellos llaman: guay. Con pasar de puntillas. Por eso lo del árbol y lo del refugio. Y lo de los secretos y no fiarse de nadie. Por eso lo de las manos siempre frías y el corazón eternamente caliente. Si supieran...si lograran entenderlo. Si te dejasen sacar todo ese valor escondido. La verían. La luz. La fuerza, el calor.  O tal vez lo vieron desde el principio. Antes de que tú lo vieras. Da mucho miedo, aterra. Es mejor hacerte creer que no lo tienes que enfrentarte a él. Eso es lo que te hicieron pensar. De ahí las burlas, las palizas, los labios púrpuras. Para que lo asumas. Para que absorbas que el problema eres tú, que la diferente eres tú y que hay que ser cruel contigo porque eres mala.  Cuantas veces lo has intentado. Cuantas veces ...

SPRING LADY

  D os estaciones diferentes intentando florecer. Eso es lo que éramos. Pero ninguno de los dos éramos primavera o verano. Tú eras otoño, con hojas caídas y marrones de esperanza. Yo invierno, helado, frío y desesperadamente deshabitado. Así era imposible. Ni flores, ni cascadas, ni paisajes bonitos. Ni animales cuquis pastando. Nada. Yo quería tus hojas aunque no fueran verdes, tus lluvias y tu clima templado. Tú querías mi capacidad para no terminar de romperme nunca. Mi increíble poder cortante y mi Navidad.  Pedir el verano ya era una quimera. Mis brillos no son cálidos y tú hace tiempo que cabalgas entre nubes negras. Lo debí de ver. Lo debí de descubrir antes. Por algo ninguno teníamos flores. Por algo soñábamos con la primavera.  Nos quedarán las fotos, las intenciones y la mezcla efímera y maravillosa que hicimos. Inventamos una estación, la quinta, la nuestra. La que tenía lo mejor del otoño y del invierno, la que aspiraba a ser primavera y a competir en populari...

SOÑANDO CUERVOS

  Q ué bien te quedan. Ojalá a mí me sentaran igual. Ojalá el resultado fuera siempre el mismo. Eres capaz hasta de sonreír. Se te caen solas las sonrisas. Yo mientras trato de recordarlo todo. De no olvidar ni un solo detalle. Los dedos tuyos dibujan pinceladas, rasgos finos y compasados. Mis manos tiemblan como siempre y sufren. Y mi cuerpo se encoge y se cierra y se busca como refugio. El tuyo vuela, fluye. Es agua y es aire. Es ligero. Pero aún así casa noche quiero seguir donde me quedé. Que la historia arranque donde acabó ayer.  Que bonitos deben ser los tuyos. Ojalá pudiera colarme dentro. Ojalá no fueran unos maestros del engaño y unos creadores de madejas emocionales como los míos.  Llegará el día en que no tenga que entenderlos, en qué simplemente estén, vengan, hagan y se marchen.  Algún día todos serán buenos. Algún día se dejarán alcanzar. Algún día cumplirán lo que enseñan. Algún día serán como los tuyos. No los veo pero me los imagino.  Saben más...