H e abierto u na grieta, un resquicio por el que respirar y ver la luz. Tan brillante y tan imposible como siempre. Está vez es más cegadora, más fuerte y más deseable. Entre tanto derrumbe apareció la inspiración, el super latido y el interruptor de las narices. Pero sigue pesando mucho. Solo la he agujereado unos milímetros. Es la más pesada de todas. Espero sea la última...o por lo menos que la siguiente si la hay tarde muchos años, muchísimos. Me ha aplastado pero bien. Y lleva consigo barro, recuerdos y un bosque entero de decepciones. Me ha machacado y dejado roto, a pedazos. Va a costar. Sin querer, el destino me ha dejado la más grande para el final. Si salgo de esta ya se habrá acabado todo el dolor insoportable, todo el sufrimiento imposible de aguantar. Así que ayúdame, no sigas dandome la espalda. Sin ti no voy a poder . Necesito algo más que fuerza mental y latidos resistentes...te necesito a tí, bueno, a los dos. Nunca os ponéis de acuerdo y ahora lo hab...
Confesiones del corazón tras la tormenta.