Decidiste no querer a nadie. En el fondo me da igual. En otras circunstancias me seria indiferente. Pero cuando se trata de apoderarte del dolor ajeno. No. No lo permito. Me parece bien que seas la que menos quiera del mundo, tambien estoy de acuerdo en que luches por ser la menos empatica y la mas hipocrita. Pero no tengas la caradura de presumir de sentida, de calificarte de victima, de hacer como que lloras, no cuela. No te voy a pedir que devuelvas aquello que te quedaste. Ni te pedire que dejes de buscar informacion en tu propio interés. Solo te exijo que no te hagas la ofendida, la dolida, quitate la careta y recupera la vergüenza y la dignidad. Dices que pones velas, que lloras, que guardas objetos personales de una persona que en vida odiaste y repudiaste hasta su último aliento. Una persona por la cual en numerosas ocasiones intentaste romper todo vínculo con el. Una persona que te suplico amor y perdon varias oportunidades y no quisiste atender. Ahora dices que le queria...
Confesiones del corazón tras la tormenta.