Y a no tienes límites. Tengo que empezar a asumirlo. Ya has crecido tanto que no puedo albergar te en mi pecho. Te tendré que querer con más cosas que el alma y el corazón. Superas las barreras y das lecciones de como se puede llegar tan lejos y tan pronto. Otra vez estoy aquí para intentar hacerte justicia en tu cumpleaños. Otra vez intentando subir el listón que me ponen tus mejillas. Otro post para lista de post dedicados por un padre pesado, y pasado de moda. Otra para el cajón o donde lo quieras guardar. Así que sí, no me lo preguntes, porque ya sabes que sí. Puedes hacer lo que quieras, convertirte en lo que quieras e imaginar todo lo que quieras. Porque nadie podrá pararte. Ya no. Lo has vuelto a hacer. Y no será la última vez que lo consigas. Hacer que todo a tu alrededor caiga en perfecta armonía, que sea del color que a tí te apetezca y que encaje sin ninguna fisura. Y todo eso sin despeinarte y usando la fuerza de tu parpadeo y de tu extraordinario corazón. Y lo ...
Confesiones del corazón tras la tormenta.