Estoy cayendo. Como tantas veces. Pero con la libertad de saber donde esta el fondo. El profundo y maldito fondo. Ese que encontrare como tantas veces. Ese que tiene mis huellas marcadas como cemento, ese que tiene tantos pedazos de mi que hasta conserva mi olor. Ese fondo que a veces hemos compartido pero que inevitablemente es mio. Solo mio. En ese fondo no se llora, ya no, en ese fondo se rie, se piensa y sobre todo se crece. En ese fondo estan mi escudo y mis armas y a rearmarme voy. Iré. Saldre fuerte, bien aunque despues vuelva a caer. Es mi destino, mi ley de vida, tener un fondo donde caer. No os metais con él, por muy profundo y oscuro que sea es el mas bonito que hay. El mejor de los fondos. Creeme que a veces es bueno. Caer. Si tienes un buen fondo claro. Un porrazo a tiempo, ser devorado por la tierra. Tragar polvo y barro y recargarte. Porque para eso se cae...para salir mas fuerte. Me siento inmortal, nada puede hacerme caer mas porque no existe fondo mas profundo que...
Confesiones del corazón tras la tormenta.