L os tuyos. No quiero otros. Tus besos, tus abrazos y tus palabras bonitas. Hace tiempo que lo sé. Que solo quiero los tuyos. Y así será. No quiero pensar si me lo merezco o no. Si lo hago bien contigo, o si todo es pura suerte. No quiero discutir sobre que eres la más guapa y la mejor en todo. Mi única y auténtica suerte de toda mi vida. No lo discutiré porque es claramente indiscutible. Lo de que te superas ya se sabía, lo de que haces conmigo lo que quieres también y lo de que me salvaste. Pero lo que no sabes es que nunca es de noche en mi habitual cielo oscuro, porque siempre está tu luz. Parece fácil porque lo haces todos los días. Cambiarle la chaqueta al cielo y guiñarle el ojo al Sol, para que luzca y no te queme demasiado. Bajas por las escaleras y vas por la vida, como la absoluta reina. Ya mismo no te serviré para nada. No te serviré para decirte que es lo bueno y lo malo. Pero siempre voy a estar. Me pondrás detrás de ti y a protegernos mutuamente, que aunque n...
Confesiones del corazón tras la tormenta.