Ir al contenido principal

IMPOSIBLE DE SENTIR

 

Tal vez no haya nada más que decir ni que escribir. Tal vez sea porque no es lo mío, porque a la hora de la verdad es todo una mentira, un delirio, una pérdida de tiempo. Al final, todo está decidido desde hace mucho tiempo y lo que diga poco puede cambiar. Me subí al vagón de la vida, donde poco importa lo que seas, lo que lleves en tu interior. Se trata de mirar para abajo, asentar con la cabeza y hablar para decir lo mismo que todos, para luego mandar lejos los sentimientos y hacer que no regresen nunca. Que se los trague el olvido o se los quede otro, da igual el caso es que no vuelvan. Según parece no aportan nada. No sirven para nada útil. Lo tengo crudo, los míos los mandé lejos y vuelven...una y otra vez, más fuertes que antes. 



Y se cabrean cuando lo hacen. Me obligan a hacer cosas que nunca haría. Y sobretodo a decirlas. A decir que estaría toda la vida contigo, a decir que tú sonrisa me llena de luz. A escribirte poemas y llenarte la casa de pétalos y flores. A ser cursi, antiguo y rozar la obsesión. A todo eso me obligan. Acabo expulsado de la vida y bajándome en la siguiente estación. 

Resulta que este idiota no termina de entender las reglas, no sabe jugar bien y repite unos y otra vez los mismos errores. Mucho estudiar tácticas, mucha defensa dura y organizada, mucho disimulo y al final, le pillan. Me pillan, porque este idiota soy yo. Que parezco empeñado en cambiar las cosas, en que vuelvan a ser como antes, cuando sentir, valía. Y si sentías bonito, más valioso aún. 

Son de la época de cuando se podía decir lo que sentías sin ser juzgado. Y así construyeron este clásico canto a la eterna juventud, no por maldad, sino por inocencia. Con Alphaville, cierro el post sobre no poder sentir bonito y decirlo, vaya a ser que...



Comentarios

Entradas populares de este blog

LABIOS PÚRPURAS

N adie sabe lo de tu casa del árbol. Nadie sabe que es ahí donde vas buscando la calma. Es terriblemente cruel vivir.  Nadie sabe las veces que has deseado ser diferente. Que has soñado con no ser el centro de sus burlas. Con ser lo que ellos llaman: guay. Con pasar de puntillas. Por eso lo del árbol y lo del refugio. Y lo de los secretos y no fiarse de nadie. Por eso lo de las manos siempre frías y el corazón eternamente caliente. Si supieran...si lograran entenderlo. Si te dejasen sacar todo ese valor escondido. La verían. La luz. La fuerza, el calor.  O tal vez lo vieron desde el principio. Antes de que tú lo vieras. Da mucho miedo, aterra. Es mejor hacerte creer que no lo tienes que enfrentarte a él. Eso es lo que te hicieron pensar. De ahí las burlas, las palizas, los labios púrpuras. Para que lo asumas. Para que absorbas que el problema eres tú, que la diferente eres tú y que hay que ser cruel contigo porque eres mala.  Cuantas veces lo has intentado. Cuantas veces ...

SPRING LADY

  D os estaciones diferentes intentando florecer. Eso es lo que éramos. Pero ninguno de los dos éramos primavera o verano. Tú eras otoño, con hojas caídas y marrones de esperanza. Yo invierno, helado, frío y desesperadamente deshabitado. Así era imposible. Ni flores, ni cascadas, ni paisajes bonitos. Ni animales cuquis pastando. Nada. Yo quería tus hojas aunque no fueran verdes, tus lluvias y tu clima templado. Tú querías mi capacidad para no terminar de romperme nunca. Mi increíble poder cortante y mi Navidad.  Pedir el verano ya era una quimera. Mis brillos no son cálidos y tú hace tiempo que cabalgas entre nubes negras. Lo debí de ver. Lo debí de descubrir antes. Por algo ninguno teníamos flores. Por algo soñábamos con la primavera.  Nos quedarán las fotos, las intenciones y la mezcla efímera y maravillosa que hicimos. Inventamos una estación, la quinta, la nuestra. La que tenía lo mejor del otoño y del invierno, la que aspiraba a ser primavera y a competir en populari...

SOÑANDO CUERVOS

  Q ué bien te quedan. Ojalá a mí me sentaran igual. Ojalá el resultado fuera siempre el mismo. Eres capaz hasta de sonreír. Se te caen solas las sonrisas. Yo mientras trato de recordarlo todo. De no olvidar ni un solo detalle. Los dedos tuyos dibujan pinceladas, rasgos finos y compasados. Mis manos tiemblan como siempre y sufren. Y mi cuerpo se encoge y se cierra y se busca como refugio. El tuyo vuela, fluye. Es agua y es aire. Es ligero. Pero aún así casa noche quiero seguir donde me quedé. Que la historia arranque donde acabó ayer.  Que bonitos deben ser los tuyos. Ojalá pudiera colarme dentro. Ojalá no fueran unos maestros del engaño y unos creadores de madejas emocionales como los míos.  Llegará el día en que no tenga que entenderlos, en qué simplemente estén, vengan, hagan y se marchen.  Algún día todos serán buenos. Algún día se dejarán alcanzar. Algún día cumplirán lo que enseñan. Algún día serán como los tuyos. No los veo pero me los imagino.  Saben más...