Ir al contenido principal

COMO LO HACE LA TORMENTA

 

Arrojo mis besos a la tormenta. A esa que te persigue y te acecha. Para que se transformen en gotas de amor. Para que te recuerden que en algún lugar, alguien te quiere, confía en tí. A mí me llegaron cuando me llovía. Seguramente muy tarde y menos de los que esperaba, pero sirvieron. Curaron. Mataron a la tremenda tormenta, como yo pienso hacer con los míos. Es la mejor arma. Es lo que más le desquicia. Es lo que acelera la recuperación. Los besos. El diluvio de amor incondicional indestructible. No hay nube negra que lo supere. 



Es lo mas bonito que puedo hacer por tí. Y lo más inútil. Porque no se pueden mandar besos sin amor. Y no hay amor. Serán besos perdidos que morirán antes de llegar a su fin. Besos tan débiles que no encontrarán corazones. Porque yo no soy un héroe, no soy la persona que deba salvarte. Soy un payaso fracasado que bastante tiene con que no le vengan más tormentas. 

De todas formas los tiraré. Los arrojaré. Aunque no tengan fuerza. Las tormentas no matan, hacen que olvides. A mí una me hizo olvidarte, sanarme de ti. Y otra hizo que pensara que llover es lo mejor para limpiar. Tiro mis besos contra ella, con la esperanza de que sea buena contigo. Tiro mis besos aunque no los quieras, aunque no sirvan. Porque no puedo enseñarte a olvidar, como lo hace la tormenta.

No es santo de mi devoción aunque reconozco que tiene una trayectoria muy buena e importante. Con una canción de Miguel Bosé cierro el post de hoy. 














Comentarios

Entradas populares de este blog

LABIOS PÚRPURAS

N adie sabe lo de tu casa del árbol. Nadie sabe que es ahí donde vas buscando la calma. Es terriblemente cruel vivir.  Nadie sabe las veces que has deseado ser diferente. Que has soñado con no ser el centro de sus burlas. Con ser lo que ellos llaman: guay. Con pasar de puntillas. Por eso lo del árbol y lo del refugio. Y lo de los secretos y no fiarse de nadie. Por eso lo de las manos siempre frías y el corazón eternamente caliente. Si supieran...si lograran entenderlo. Si te dejasen sacar todo ese valor escondido. La verían. La luz. La fuerza, el calor.  O tal vez lo vieron desde el principio. Antes de que tú lo vieras. Da mucho miedo, aterra. Es mejor hacerte creer que no lo tienes que enfrentarte a él. Eso es lo que te hicieron pensar. De ahí las burlas, las palizas, los labios púrpuras. Para que lo asumas. Para que absorbas que el problema eres tú, que la diferente eres tú y que hay que ser cruel contigo porque eres mala.  Cuantas veces lo has intentado. Cuantas veces ...

SPRING LADY

  D os estaciones diferentes intentando florecer. Eso es lo que éramos. Pero ninguno de los dos éramos primavera o verano. Tú eras otoño, con hojas caídas y marrones de esperanza. Yo invierno, helado, frío y desesperadamente deshabitado. Así era imposible. Ni flores, ni cascadas, ni paisajes bonitos. Ni animales cuquis pastando. Nada. Yo quería tus hojas aunque no fueran verdes, tus lluvias y tu clima templado. Tú querías mi capacidad para no terminar de romperme nunca. Mi increíble poder cortante y mi Navidad.  Pedir el verano ya era una quimera. Mis brillos no son cálidos y tú hace tiempo que cabalgas entre nubes negras. Lo debí de ver. Lo debí de descubrir antes. Por algo ninguno teníamos flores. Por algo soñábamos con la primavera.  Nos quedarán las fotos, las intenciones y la mezcla efímera y maravillosa que hicimos. Inventamos una estación, la quinta, la nuestra. La que tenía lo mejor del otoño y del invierno, la que aspiraba a ser primavera y a competir en populari...

SOÑANDO CUERVOS

  Q ué bien te quedan. Ojalá a mí me sentaran igual. Ojalá el resultado fuera siempre el mismo. Eres capaz hasta de sonreír. Se te caen solas las sonrisas. Yo mientras trato de recordarlo todo. De no olvidar ni un solo detalle. Los dedos tuyos dibujan pinceladas, rasgos finos y compasados. Mis manos tiemblan como siempre y sufren. Y mi cuerpo se encoge y se cierra y se busca como refugio. El tuyo vuela, fluye. Es agua y es aire. Es ligero. Pero aún así casa noche quiero seguir donde me quedé. Que la historia arranque donde acabó ayer.  Que bonitos deben ser los tuyos. Ojalá pudiera colarme dentro. Ojalá no fueran unos maestros del engaño y unos creadores de madejas emocionales como los míos.  Llegará el día en que no tenga que entenderlos, en qué simplemente estén, vengan, hagan y se marchen.  Algún día todos serán buenos. Algún día se dejarán alcanzar. Algún día cumplirán lo que enseñan. Algún día serán como los tuyos. No los veo pero me los imagino.  Saben más...