Ir al contenido principal

CAPITÁN DESASTRE

 Nunca lograron hundir el barco. Pese a que crearon tormentas para ello. Nunca consiguieron que cediera un palmo de terreno. Que no viese luz alguna en la más absoluta oscuridad. Puedo estar orgulloso. Puedo dejarlo por escrito. Para que me crean. Para que lo sepan. Que aguanté cañonazos. Que tuve que luchar contra traidores y contra invasores en guerras inacabables y que me quitaron la vista. Que lo noten. Que lo entiendan. Aunque no lo aplaudan. Nunca lo celebrarán. 


Perdí mi tesoro. Rompieron los mástiles y jamás volveré a tener equilibrio. Pero sigo navegando. Ya no crecen flores ni circulan ríos pero aún tengo mi espacio. Y la vela aún sigue encendida. Y te quiero. Y resulta que me estoy empezando a querer. Casi tanto como te quiero y las he querido. Y resulta que lo he empezado a entender. 

Que las mejores aguas son las de uno mismo y que las peores tormentas las fabrican nuestras propias nubes negras. Y resulta que el amor y el brillo de tus ojos lo cura todo. Y que el mejor capitán lleva parche, una pata de palo y no para de latir. 
Solo falta que además de escribirlo y de hacerlo constar, me lo crea. Y ya si se convierte en costumbre, sería lo más. Garfio en mano, a toda vela. Que aún tengo mucho que darte...

Siempre hay un mañana y hay que estar preparado para cuando llegue...como lo cantaban este duo de los 80 con los que hoy cierro el post...






Comentarios

Entradas populares de este blog

LABIOS PÚRPURAS

N adie sabe lo de tu casa del árbol. Nadie sabe que es ahí donde vas buscando la calma. Es terriblemente cruel vivir.  Nadie sabe las veces que has deseado ser diferente. Que has soñado con no ser el centro de sus burlas. Con ser lo que ellos llaman: guay. Con pasar de puntillas. Por eso lo del árbol y lo del refugio. Y lo de los secretos y no fiarse de nadie. Por eso lo de las manos siempre frías y el corazón eternamente caliente. Si supieran...si lograran entenderlo. Si te dejasen sacar todo ese valor escondido. La verían. La luz. La fuerza, el calor.  O tal vez lo vieron desde el principio. Antes de que tú lo vieras. Da mucho miedo, aterra. Es mejor hacerte creer que no lo tienes que enfrentarte a él. Eso es lo que te hicieron pensar. De ahí las burlas, las palizas, los labios púrpuras. Para que lo asumas. Para que absorbas que el problema eres tú, que la diferente eres tú y que hay que ser cruel contigo porque eres mala.  Cuantas veces lo has intentado. Cuantas veces ...

SPRING LADY

  D os estaciones diferentes intentando florecer. Eso es lo que éramos. Pero ninguno de los dos éramos primavera o verano. Tú eras otoño, con hojas caídas y marrones de esperanza. Yo invierno, helado, frío y desesperadamente deshabitado. Así era imposible. Ni flores, ni cascadas, ni paisajes bonitos. Ni animales cuquis pastando. Nada. Yo quería tus hojas aunque no fueran verdes, tus lluvias y tu clima templado. Tú querías mi capacidad para no terminar de romperme nunca. Mi increíble poder cortante y mi Navidad.  Pedir el verano ya era una quimera. Mis brillos no son cálidos y tú hace tiempo que cabalgas entre nubes negras. Lo debí de ver. Lo debí de descubrir antes. Por algo ninguno teníamos flores. Por algo soñábamos con la primavera.  Nos quedarán las fotos, las intenciones y la mezcla efímera y maravillosa que hicimos. Inventamos una estación, la quinta, la nuestra. La que tenía lo mejor del otoño y del invierno, la que aspiraba a ser primavera y a competir en populari...

SOÑANDO CUERVOS

  Q ué bien te quedan. Ojalá a mí me sentaran igual. Ojalá el resultado fuera siempre el mismo. Eres capaz hasta de sonreír. Se te caen solas las sonrisas. Yo mientras trato de recordarlo todo. De no olvidar ni un solo detalle. Los dedos tuyos dibujan pinceladas, rasgos finos y compasados. Mis manos tiemblan como siempre y sufren. Y mi cuerpo se encoge y se cierra y se busca como refugio. El tuyo vuela, fluye. Es agua y es aire. Es ligero. Pero aún así casa noche quiero seguir donde me quedé. Que la historia arranque donde acabó ayer.  Que bonitos deben ser los tuyos. Ojalá pudiera colarme dentro. Ojalá no fueran unos maestros del engaño y unos creadores de madejas emocionales como los míos.  Llegará el día en que no tenga que entenderlos, en qué simplemente estén, vengan, hagan y se marchen.  Algún día todos serán buenos. Algún día se dejarán alcanzar. Algún día cumplirán lo que enseñan. Algún día serán como los tuyos. No los veo pero me los imagino.  Saben más...