Le temes a la altura. Prefieres podar tu sonrisa. Lluvias y charcos inundan tu cara. Eres abril. Eres primavera en Noruega. Eres ese discurso que tanto repites y no cumples. No quieres. Puedes y no quieres. No quieres veranos. Ni amaneceres sentados en la orilla. No quieres el silencio de la paz. No seré yo quien te lea poemas que nunca entenderás, ni quién te pinte el cielo amarillo dorado. Dios sabe que lo intenté
Y luego está la Luna. Que aún piensa que la estás esperando. Que se maquilla y peina cada noche. Ella es como yo, de los que aún cree, del club de los idiotas ilusos. Pero es que el sol tampoco te ilumina, no puede con el mar de nubes autoimpuesto.
Arañas las manos que te salvan y clavas las garras en el infierno. Al final ni polos en Noruega ni amaneceres en Tahití, solo abriles oscuros con aromas de flores y discursos triunfalistas.
Se llama como una de las hijas de Gru pero es Sueca, como Abba, etc...dejo este canto a la liberación personal, falta que luego se lo aplicase...con ella cierro el post sobre los que no quieren cosas bonitas...

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